viernes, 13 de marzo de 2009

Nuestros Candidatos al Diaconado: Miguel Alonso Pérez

Nací en Lausanne (Suiza) en el año 1981. Empecé mis estudios en el colegio “Divina Pastora” de las calasancias en Monforte, los continué en los Maristas y los concluí en el Seminario Mayor cursando 2º de bachillerato.
Cuando entré en el Seminario no pensaba en ser sacerdote. Pero durante los ejercicios espirituales, comencé a cuestionarme si realmente tenía vocación, y finalmente vi que la respuesta era que sí.
Y así decidí comenzar los Estudios Eclesiásticos y llegar hasta este momento, a las puertas de recibir el diaconado.


01) Frase Bíblica: “AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS , COMO YO OS HE AMADO” (Juan 15,12).

02)
Libro, Canción y Películas favoritos: “LA CIENCIA DE LA CRUZ” DE EDITH STEIN. “CRUCÉ LA FRONTERA” DE LUÍS ALFREDO. “LA MISIÓN”.

03)
Afición: JUGAR AL FÚTBOL, LA MÚSICA, CAMINAR Y PRACTICAR PIRAGÜISMO.


04)
Personaje histórico: JUAN PABLO II.

05)
Viaje pendiente: JERUSALÉN.

06)
Recuerdo de la infancia: CUANDO ESTABA EN LA GUARDERÍA DE LAS HIJAS DE LA CARIDAD EN SUIZA, EL CARIÑO CON EL QUE LO TRATABAN.

07) Deseo: SER SIEMPRE FIEL AL SEÑOR.

8) Lugar: RIBEIRA SACRA.

09) Que te hace recuperar la calma: LA ORACIÓN.

10)
De pequeño querías ser: POLICIA.

Por David Fernández Álvarez



Entrevista para la Web del Obispado de Ourense:



"Es importante tratar de fomentar o discernir la vocación al ministerio sacerdotal, sin miedo y sin prejuicios. Estoy convencido de que hay muchas personas que sienten la vocación de sacerdotes o están con dudas y que no se atreven a dar el paso".


¿Cómo decidiste entrar en el Seminario?


Entré en el Seminario en 2º de Bachiller, buscando dar un cambio en mi vida. Si elegí el Seminario era por el internado, para poder concentrarme más en los estudios y porque me habían comentado que había muy buen ambiente entre los compañeros. Así que me decidí y vine, pero sin pensar en ser sacerdote. Cuál fue mi sorpresa, que a los pocos meses durante los ejercicios espirituales, comencé a cuestionarme si realmente tenía vocación, y finalmente vi que la respuesta era que sí. Fueron mis momentos de oración ante el Señor, en la exposición del santísimo de los jueves, donde comencé a sentir un deseo fuerte de seguir al Señor en todo lo que fuera. Aquellos momentos son inolvidables en mi vida.

¿Qué destacarías de la formación que se recibe en el Seminario?


Destacaría sobre todo la dimensión humana-espiritual, es decir la vida de oración, el adquirir una madurez personal y los estudios, como partes fundamentales y esenciales en la formación integral de un sacerdote, pero también son muy importantes el aspecto comunitario; el aprender y saber estar con las personas que forman una comunidad y el aspecto pastoral aprendiendo a crecer en el servicio a los demás, y descubriendo nuevas inquietudes


¿Cómo podemos ayudar al Seminario?

De muchas maneras, participando en la oración por las vocaciones que hay en muchas parroquias y comunidades religiosas de la ciudad, colaborando con la Delegación de Vocaciones y el Seminario... Pero sobre todo destacaría el tratar de fomentar o discernir la vocación al ministerio sacerdotal, sin miedo y sin prejuicios de lo que nos digan o dirán. Estoy convencido de que hay muchas personas que sienten la vocación de sacerdotes o están con dudas y que no se atreven a dar el paso, sin querer hacerse la pregunta ¿Yo cura? ¿Porque no? Para fomentar la vocación es fundamental, no sólo la oración por las vocaciones, sino también la implicación de la familia, fomentando y favoreciendo el interés que puede despertar en sus hijos, la llamada del Señor .


(www.obispadodeourense.com)




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