CELEBRANDO EL DOMUND

El mes de octubre posee un acentuado espíritu misional, en donde la celebración del Domund nos embarga recordándonos el mandato del Señor de llevar la Buena Nueva a todo rincón y a cada corazón.
Este año el lema “Queremos ver a Jesús” (Jn 12, 21) nos expone a una joven religiosa que con ternura acoge a una niña en sus brazos, imagen de la Iglesia que ve en cada rostro al mismo Cristo.
En nuestra vida comunitaria del seminario el pasado viernes recibíamos la gracia de contar con la presencia de D. José Luis, misionero comboniano en Ecuador y que reside actualmente en Santiago de Compostela. En el país ecuatoriano se inició en la diócesis de Esmeraldas, pasando luego a fundar la Parroquia de S. Pablo de Portoviejo pasando gran parte de su ministerio sacerdotal en este barrio marginal próximo a nuestra misión diocesana de Santa María Madre de Jipijapa, y posteriormente iría destinada a la zona denominada “La manga del cura” no exenta de problemas.


D. José Luis nos recordaba que la Iglesia como afirma el Magisterio es misionera por naturaleza (Ad gentes, 2) y acentuaba en sus experiencias la importancia de trabajar en equipo, con espíritu de comunión, “haciendo no solo cristianos” sino construir comunidades que serán fermento de evangelización.

El sábado nos presidió D. José Luis la Eucaristía y, por la tarde, asistíamos en la Parroquia de Cristo Rey a la Vigilia del Domund, organizada por el Seminario Mayor y presididos por D. José Pérez Domínguez, Vicario de Pastoral. Todo nos sirvió para disponernos a la Eucaristía dominical ofreciendo a Dios lo mejor de nosotros mismos.

“Renuevo a todos la invitación a la oración y, a pesar de las dificultades económicas, al compromiso de la ayuda fraterna y concreta para sostener a los jóvenes iglesias”
(Benedicto XVI)

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