jueves, 27 de mayo de 2010

FIESTA DE JESUCRISTO, SUMO Y ETERNO SACERDOTE


El primer jueves después de Pentecostés celebramos la festividad litúrgica de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, como cada año nos unimos a las Religiosas Carmelitas Descalzas para el rezo de Vísperas.


En este año sacerdotal que pronto se clausura, queremos pedirle al Señor que nos conceda abundantes y santos sacerdotes tan necesarios para la santificación del mundo. Adentrémonos en el corazón sacerdotal de Cristo, Él es el Buen Pastor que se deshace en favor de su rebaño.



domingo, 23 de mayo de 2010

CONFIRMACIONES EN STA. LUCÍA DE RAIRO

El domingo 23 de mayo en la parroquia de Santa Lucia de Rairo recibían el sacramento de la confirmación cuatro jóvenes de manos del Vicario General de la Diócesis. La misa, en un ambiente muy juvenil y amenizada por Rubén y Yerai, dos de nuestros seminaristas, comenzó a las 12 del mediodía y en la homilía D. José Estévez les habló a los confirmandos del amor y de su transmisión con paz. Que su vida fuese un fruto del amor.



Al finalizar los confirmandos recibieron una cruz y una virgen de Fátima bendecidas por el Santo Padre en Portugal como recuerdo del compromiso que acababan de recibir.



Que el Espíritu de Ciencia, Sabiduría, Temor… los inunde con su gracia y los guíe por el camino de una vida cristiana y santa.


Por Yerai Fariñas Calvo

“Fiat Mihi Secundum Verbum Tuo” Lc 1, 38

jueves, 13 de mayo de 2010

PEREGRINACIÓN A FÁTIMA

Los días 12 y 13 de mayo hemos peregrinado al Santuario de Ntra. Sra. de Fátima (Portugal) para rezar a Nuestra Madre por la perseverancia de los seminaristas y la santidad de los sacerdotes, bendecidos este “Año Sacerdotal” con el viaje apostólico de su Santidad Benedicto XVI al país vecino.


El miércoles tuvimos la oportunidad juntamente con sacerdotes, religiosos, consagrados y seminaristas de tener la Oración de Vísperas y la Adoración Eucarística con el Sumo Pontífice en la Iglesia de la Santísima Trinidad.





Ya por la noche participamos en el multitudinario Rosario de Antorchas en donde el Papa nos presidió el Santo Rosario, tras el cual, tenía lugar la Procesión con la imagen de la Virgen de Fátima por la explanada del recinto, iluminados por 300.000 velitas portadas por los devotos fieles, para concluir con la Eucaristía presidida por el Cardenal Bertone.



Al día siguiente Benedicto XVI presidió la Solemne Eucaristía, concelebrada por cuatro cardenales, 77 obispos, 1442 sacerdotes y más de 500.000 fieles, según estimaciones que rompieron con las provisiones más entusiastas de los organizadores.



En la homilía nos recordaba que la profecía de Fátima no está cerrada. La misión de la Iglesia hoy, dijo el Papa, es “mostrar el Amor de Dios” a una humanidad “dispuesta a sacrificar sus vínculos más santos en el altar de estrechos egoísmos de nación, raza, ideología, grupo, individuo”.


“El hombre pudo desencadenar un ciclo de muerte y de terror, pero no consigue interrumpirlo... En la Sagrada Escritura aparece con frecuencia que Dios está a la búsqueda de justos para salvar la ciudad de los hombres, y lo mismo hace aquí, en Fátima”, añadió.

“También yo he venido como peregrino a Fátima, a esta 'casa' que María ha elegido para hablarnos en los tiempos modernos”, afirmó el Papa, “porque hacia este lugar converge hoy la Iglesia peregrina, querida por su Hijo como instrumento suyo de evangelización y sacramento de salvación”.


El Papa insistió en su solicitud por la “humanidad afligida por miserias y sufrimientos”: “estrecho en mi corazón a todos aquellos hijos e hijas suyos, particularmente a cuantos viven en la tribulación o abandonados, con el deseo de transmitirles esa esperanza grande que arde en mi corazón y que aquí, en Fátima, se hace encontrar de manera más palpable”.

“¡Sí! El Señor, nuestra gran esperanza, está con nosotros; en su amor misericordioso, ofrece un futuro a su pueblo: un futuro de comunión con él”, exclamó Benedicto XVI.

“Dentro de siete años volveréis aquí para celebrar el centenario de la primera visita hecha por la Señora 'venida del Cielo', como Maestra que introduce a los pequeños videntes en el íntimo conocimiento del Amor trinitario y les lleva a saborear a Dios mismo como lo más bello de la existencia humana”.

Esta experiencia hizo a los pastorcillos “enamorados de Dios en Jesús”, una experiencia que “los que no han visto” pueden igualmente experimentar, aseguró.

Cristo tiene “el poder de inflamar los corazones más fríos y tristes”, ya que “la fe en Dios abre al hombre el horizonte de una esperanza cierta que no decepciona; indica un sólido fundamento sobre el que apoyar, sin miedo, la propia vida; requiere el abandono, lleno de confianza, en las manos del Amor que sostiene el mundo”. Los Pastorcillos, “hicieron de su vida una ofrenda a Dios y un compartir con los demás por amor de Dios”.


En este decimoquinto viaje apostólico internacional a Portugal, cabe destacar que con sus 10 millones de habitantes, en torno a 1 millón, salieron a arropar y a rezar con el Papa en sus distintas travesías por Oporto, Lisboa, Fátima,…

Que Ntra. Sra. de Fátima, a la cual el Papa regaló una corona de oro y plata,"como homenaje de gratitud del Papa por las maravillas que el Omnipotente" ha realizado por mediación de la Virgen "en los corazones de tantos peregrinos que vienen a esta tu casa materna", nos guíe para vivir con entusiasmo nuestra vocación.


jueves, 6 de mayo de 2010

EL SEMINARIO PRESENTE EN LA NOVENA DE FÁTIMA

Estamos en el mes de mayo y eso significa homenajear a la más bella flor, Nuestra Santísima Madre, la Virgen María.

Uno de los acontecimientos más multitudinarios y fervorosos a lo largo del año, en nuestra diócesis, es la Novena de Ntra. Sra. de Fátima, celebrada con esmero por los feligreses sitos en la zona del Couto, y ante la cual llevamos nuestras súplicas y alabanzas.


El jueves 6 de mayo, día sacerdotal, el Seminario Mayor y Menor peregrinamos a la Parroquia de Ntra. Sra. de Fátima en donde D. Ángel Feijóo Mirón, Rector del Seminario Mayor, presidió la Eucaristía exhortándonos en el “Año Sacerdotal” a pedir por la santidad y fidelidad sacerdotal y por la perseverancia de los seminaristas.



Que Ntra. Sra. de Fátima, Madre de los sacerdotes, ruegue por nosotros.

miércoles, 5 de mayo de 2010

FESTIVIDAD DE S. JUAN DE ÁVILA

Adelatándonos al día propio, hemos celebrado el miércoles 5 de mayo la festividad de S. Juan de Ávila, conviertiéndose el Seminario Mayor en casa de acogida para el presbiterio diocesano, bajo el amparo del patrón del clero español, y presididos por nuestro Administrador Apostólico Mons. Luis Quinteiro Fiuza, Obispo de Tui-Vigo.


A las 11:00 h. de la mañana tuvimos la Solemne Eucaristía, dando gracias al Señor por los años de entrega abnegada de tantos sacerdotes esparcidos por nuestra diócesis que con gran celo pastoral conducen al Pueblo de Dios.


Entre los más de 160 sacerdotes presentes, ocuparon un lugar destacado los homenajeados por sus Bodas de Oro; bien lo merecen estos heraldos del Evangelio que cumplieron 50 años de ministerio:


Álvarez Cid Adolfo
López Blanco José Luis
Parente Conde Camilo
Polo Martos Julián
Sampayo Pérez Manuel
Sieiro González José Benito
Suárez Feijóo Serafín




La Conferencia corrió a cargo del Rvdo. D. Jorge López Teulón, Sacerdote de la archidiócesis de Toledo y autor del libro: "EL SANTO CURA DE ARS. EL HOMBRE QUE SE HIZO MISERICORDIA".



Todo ello, para concluir con un suculento almuerzo. Que el Señor, a través de S. Juan de Ávila, en este Año Sacerdotal, suscite vocaciones a la vida sacerdotal creciendo en fidelidad a Cristo y su Iglesia.



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